domingo, 25 de enero de 2015

La enseñanza de la comprensión oral

           Hola a tod@s!

            Siguiendo con la exposición del tema 8, La enseñanza de la comprensión oral, esta semana analizamos en clase el actual sistema de enseñanza del listening en el aula teniendo en cuenta al igual que en el tema anterior sus ventajas e inconvenientes, así como la demostración de métodos alternativos.


            Sobre este tema, establecimos en primer lugar la importancia que tiene (o que debería de tener) la comprensión oral en la enseñanza de idiomas y la poca atención que a ella se le dedica. Aparte de algunos aspectos positivos que muestra el sistema actual, nos centramos principalmente en sus puntos débiles para recapacitar sobre ellos y buscar su mejora. Algunos de los aspectos negativos que encontramos en la metodología actual fueron por ejemplo, la formulación escrita de preguntas a veces más difíciles de interpretar que la propia audición, un feedback sobre respuestas que no asegura que los problemas de comprensión se repitan en el futuro, respuestas sobre aspectos aislados de la compresión general, un método demasiado centrado en el profesor y que no prepara para la demanda del mundo real o la desmotivación que se puede producir en el alumno al no ver su progreso ni la solución para remediarlo. Así pues, al igual que vimos en el writing, nos volvemos a encontrar con una metodología principalmente centrada en el producto.  

          Los métodos alternativos propuestos en este tema están también enfocados al proceso más que al producto y estos fueron el primer método propuesto por Gonzalo basado en la repetición del listening combinado con el trabajo colaborativo y la puesta en común de ideas y el método sobre los diarios de escucha sobre el que trataba mi artículo: Empowering the students through listening diaries to motívate them to improve their listening ability. Sobre estos dos métodos coincidimos mayoritariamente en que el primer método nos resultaba excesivamente repetitivo y de dudosa utilidad a la hora de aprender a escuchar, mientras que el método de los diarios de escucha nos resultó sorprendentemente atractivo. Por lo tanto, añadiría que aparte de los beneficios que menciona el artículo y que ya comentamos en clase, me pareció personalmente un método cuyo principal punto fuerte recae en la motivación que les supone a los alumnos poder escuchar lo que ellos elijan y de la forma que ellos quieran, es decir, repitiéndolo las veces que necesiten y sin el estrés que supone hacerlo en clase o en un examen. Por otra parte, en el artículo se hace especial hincapié en el hecho de recapacitar sobre las estrategias y sobre el proceso de aprendizaje, por lo que considero que es una buena forma de evitar caer en la desmotivación que puede suponer no entender un listening y no saber cómo solucionarlo.

          Por otro lado, mis compañeras Isabel y Ana nos mostraron otros aspectos importantes a tener en cuenta en la enseñanza del listening. Isabel, nos mostró en su artículo Listening in a multilingual World: The challengues of second language listening las principales “barreras” en la adquisición de la L2 que pueden afectar al listening y estrategias para combatirlas. De ella extraje la importancia de la habilidad de resilence  sobre cómo controlar el estrés en una interacción para poder llegar a comprender y la importancia de considerar en general la L1 y L2 como dos sistemas independientes. Mientras que en el artículo de Ana (Influencia de las estrategias metacognitivas en el “listening”) se nos mostró más detalladamente la importancia de las estrategias metacognitivas. A través de esta exposición nos dimos cuenta de lo importante que es no solo entender un listening sino también saber cómo lo entendemos, pues realmente es conocer el proceso lo que nos puede ayudar a mejorar.

        En definitiva, considero que el actual método de enseñanza del listening es una de las metodologías más cuestionables y controvertidas del actual sistema. Comprobado queda por lo tanto, la dificultad y la frustración que sentimos la mayoría en muchas ocasiones ante el método empleado y sobre todo, ante el hecho de no saber qué hacer para mejorar en posteriores listenings. Así que de nuevo se nos ha mostrado que aunque el sistema actual no es del todo descartable necesita mejorar algunos aspectos, aunque como hemos visto encontrar alternativas diferentes no es tarea fácil. Por lo tanto, a nivel personal me quedaría fundamentalmente con la importancia de enseñar y concienciar a los alumnos sobre cómo aprender a escuchar que nos transmitieron Isabel y Ana en sus exposiciones y con un método complementario como podría ser el de los diarios de escucha, sin descartar el trabajo de listening en clase.

         Con esto, me despido hasta finalizar con el siguiente tema: La enseñanza de la expresión oral.

        ¡Hasta la próxima!



lunes, 5 de enero de 2015

La enseñanza de la expresión escrita

            ¡Hola a tod@s!
      
           Comenzando con esta nueva  asignatura Las Lenguas Extranjeras en el Contexto Nacional e Internacional retomo la tarea de exponer mis reflexiones sobre los distintos enfoques que se nos presentan en clase. Según lo que hemos visto hasta ahora, esta parte de la asignatura se centra principalmente en analizar las destrezas básicas a la hora de aprender una lengua extranjera, las cuales se corresponderían con la comprensión escrita y auditiva o expresión oral y escrita, comúnmente denominadas en inglés writing, listening, speaking y reading. Así mismo, tratamos de reflexionar sobre cómo están siendo impartidas en el aula cada una de estas destrezas en el momento actual analizando sus pros y sus contras y ofreciendo alternativas a parte. En esta primera entrada me centraré exclusivamente en el writing, pues es la destreza que ya hemos visto en su totalidad, así que haré una breve recopilación de los conceptos básicos vistos en la primera clase y una reflexión sobre las exposiciones de mis compañeras.


        Así que como he dicho, en la primera clase comenzamos tratando la expresión escrita o writing. Sobre esta clase, aprendimos brevemente como desarrollar las subdestrezas de la escritura como la caligrafía, la puntuación, la ortografía etc. y abordamos también el concepto de la escritura colaborativa de forma rápida. Además, destacaría como fundamentales dos de los conceptos que vimos: la escritura como proceso o como producto, a partir de los cuales deriva el principal debate. Así que escritura como proceso es aquella en la que construimos un nuevo texto a través de una serie de pasos de planificación y reelaboración, mientras que la de producto es aquella que se produce mediante el análisis e imitación de otro texto. En base a estos conceptos nos resultó fácil darnos cuenta de cuál es el sistema que impera en el actual sistema de enseñanza de idiomas que es sin ir más lejos, la escritura como producto. Un método que tradicionalmente se ha basado en trabajar la escritura de forma autónoma e individual en casa mediante la elaboración de una serie de redacciones generalmente siguiendo un modelo. La cuestión a debatir es si este método tal como está siendo empleado actualmente es realmente efectivo y hasta qué punto. Así que entre todos llegamos a la conclusión de que el uso exclusivo y abusivo de este método no es en ningún caso el mejor, pues supone una serie de desventajas  a tener en cuenta como puede ser el desinterés por parte del alumno hacia el feedback del profesor o la falta de atención en el proceso de aprendizaje. Por consiguiente, mediante las exposiciones de mis compañeras aprendimos tres métodos alternativos al que tradicionalmente se suele usar.


          La primera de ellas, Alejandra, nos ofreció un método basado en el artículo Using Facebook for large writing classrooms: A possibility for Bangladesh, en el que se ofrece la red social Facebook como un método alternativo para practicar el writing que consiste en que mediante grupos cerrados, los alumnos deben en primer lugar realizar una puesta en común de ideas en clase (brainstorming) que les servirá para posteriormente realizar la redacción y publicarla en Facebook para que sus compañeros puedan proporcionarle feedback antes de entregarla definitivamente al profesor. Personalmente, me pareció un método en principio bastante atractivo, principalmente en lo que se refiere al feedback de los compañeros, estoy totalmente de acuerdo en lo que ya comentamos en clase sobre el hecho de que recibir feedback de compañeros que están a tu mismo nivel puede llegar a resultar muy productivo por lo que ya sabemos de que “los más siempre pueden tirar de los menos” además de que no todos cometemos los mismos errores. Pero como todo creo que también tiene sus desventajas, como puede ser el riesgo de generar una “mala competitividad” entre los alumnos mediante el feedback por lo que la edad sería un factor importante a tener en cuenta en este caso o las distracciones que pueden venir acompañadas del uso de esta red. También coincido en cierto modo en que el uso de esta red en concreto puede resultar demasiado invasiva en lo personal, aunque no estaría en contra del uso de otras redes similares utilizadas específicamente para este tipo de actividades.
           
         El segundo método propuesto por Aida, fue expuesto en el artículo Teaching writing though negative examples y basado en el método Do it wrong! Este método consiste en escribir literalmente mal a propósito rompiendo las reglas seguido de un intercambio de las oraciones o redacciones entre los alumnos para poner los errores en común y discutirlos.  Este fue un método que me resultó especialmente curioso, es decir, el hecho de escribir mal a propósito para corregirlo posteriormente me parece totalmente innovador. Aun que como vimos en clase, algunas de nosotras ya tuvimos la oportunidad de experimentar un método parecido que consistía en extraer errores de exámenes y redacciones de forma anónima y ponerlos en común para debatirlos.  En cambio, el método propuesto por nuestra compañera Aida, me pareció un método que aun que diferente y rompedor puede resultar hasta cierto punto forzado a la hora de ponerlo en práctica, pues en comparación con este otro método en que los errores son reales, los del método Do it wrong! no se cometen de forma espontánea, por lo que se corre el riesgo de que pierdan credibilidad. De todas formas, creo que una variante de este tipo de ejercicio, tal como el que he mencionado previamente, puede ser perfectamente aplicable y útil en el contexto aula.
         
         El último método propuesto por Cristina,  se centra principalmente en el feedback para la escritura. De entre los distintos tipos de feedback que expuso nuestra compañera tenemos el feedback directivo, directamente dirigido a señalar los errores, frente al feedback facilitativo que “aconseja” más que juzga sobre los errores; también el feedback positivo dirigido a resaltar también lo bueno frente al negativo, centrado únicamente en señalar lo malo, así como el feedback general frente al específico.  Así pues, dependiendo del tipo de ejercicio o del contexto se nos ofrece la posibilidad de utilizar cualquiera de estos tipos teniendo en cuenta que el uso abusivo de cualquiera de ellos puede resultar igualmente peligroso, por lo que es necesario combinarlos o seleccionarlos según lo que sea más adecuado en cada momento.
        
         Para concluir diría que coincido en gran medida con lo que expusimos en clase sobre el hecho de que el actual método del writing tal como se emplea actualmente y basado principalmente en la escritura como producto no está produciendo los resultados adecuados, por lo que será necesario un cambio por nuestra parte. De este modo, se nos ofreció tres posibles alternativas, las dos primeras directamente relacionadas con la escritura como proceso y centradas en la escritura colaborativa y la última sobre feedback que puede ser empleada en ambas escrituras como proceso o como producto pero que en todo caso, también ofrece varias alternativas para la corrección que difieren del tradicional sistema de escritura como producto.  Para mi futura práctica en el futuro podría decir que me resultó curioso el primer método y que no descartaría la posibilidad de al menos probar a ponerlo en práctica para ver qué resultados puede ofrecer siempre teniendo en cuenta el grupo y el tipo de actividad; una versión del segundo también me parece que podría llevarse perfectamente a la práctica y en cuanto al tercero, me gustó poder descubrir otros tipos de feedback y cómo usarlos porque seguramente los pondré en práctica.
          
          Y con esto me despido para poder centrarme más concretamente en la enseñanza de la comprensión oral o listening en la próxima entrada.
         
         ¡Hasta pronto!