lunes, 5 de enero de 2015

La enseñanza de la expresión escrita

            ¡Hola a tod@s!
      
           Comenzando con esta nueva  asignatura Las Lenguas Extranjeras en el Contexto Nacional e Internacional retomo la tarea de exponer mis reflexiones sobre los distintos enfoques que se nos presentan en clase. Según lo que hemos visto hasta ahora, esta parte de la asignatura se centra principalmente en analizar las destrezas básicas a la hora de aprender una lengua extranjera, las cuales se corresponderían con la comprensión escrita y auditiva o expresión oral y escrita, comúnmente denominadas en inglés writing, listening, speaking y reading. Así mismo, tratamos de reflexionar sobre cómo están siendo impartidas en el aula cada una de estas destrezas en el momento actual analizando sus pros y sus contras y ofreciendo alternativas a parte. En esta primera entrada me centraré exclusivamente en el writing, pues es la destreza que ya hemos visto en su totalidad, así que haré una breve recopilación de los conceptos básicos vistos en la primera clase y una reflexión sobre las exposiciones de mis compañeras.


        Así que como he dicho, en la primera clase comenzamos tratando la expresión escrita o writing. Sobre esta clase, aprendimos brevemente como desarrollar las subdestrezas de la escritura como la caligrafía, la puntuación, la ortografía etc. y abordamos también el concepto de la escritura colaborativa de forma rápida. Además, destacaría como fundamentales dos de los conceptos que vimos: la escritura como proceso o como producto, a partir de los cuales deriva el principal debate. Así que escritura como proceso es aquella en la que construimos un nuevo texto a través de una serie de pasos de planificación y reelaboración, mientras que la de producto es aquella que se produce mediante el análisis e imitación de otro texto. En base a estos conceptos nos resultó fácil darnos cuenta de cuál es el sistema que impera en el actual sistema de enseñanza de idiomas que es sin ir más lejos, la escritura como producto. Un método que tradicionalmente se ha basado en trabajar la escritura de forma autónoma e individual en casa mediante la elaboración de una serie de redacciones generalmente siguiendo un modelo. La cuestión a debatir es si este método tal como está siendo empleado actualmente es realmente efectivo y hasta qué punto. Así que entre todos llegamos a la conclusión de que el uso exclusivo y abusivo de este método no es en ningún caso el mejor, pues supone una serie de desventajas  a tener en cuenta como puede ser el desinterés por parte del alumno hacia el feedback del profesor o la falta de atención en el proceso de aprendizaje. Por consiguiente, mediante las exposiciones de mis compañeras aprendimos tres métodos alternativos al que tradicionalmente se suele usar.


          La primera de ellas, Alejandra, nos ofreció un método basado en el artículo Using Facebook for large writing classrooms: A possibility for Bangladesh, en el que se ofrece la red social Facebook como un método alternativo para practicar el writing que consiste en que mediante grupos cerrados, los alumnos deben en primer lugar realizar una puesta en común de ideas en clase (brainstorming) que les servirá para posteriormente realizar la redacción y publicarla en Facebook para que sus compañeros puedan proporcionarle feedback antes de entregarla definitivamente al profesor. Personalmente, me pareció un método en principio bastante atractivo, principalmente en lo que se refiere al feedback de los compañeros, estoy totalmente de acuerdo en lo que ya comentamos en clase sobre el hecho de que recibir feedback de compañeros que están a tu mismo nivel puede llegar a resultar muy productivo por lo que ya sabemos de que “los más siempre pueden tirar de los menos” además de que no todos cometemos los mismos errores. Pero como todo creo que también tiene sus desventajas, como puede ser el riesgo de generar una “mala competitividad” entre los alumnos mediante el feedback por lo que la edad sería un factor importante a tener en cuenta en este caso o las distracciones que pueden venir acompañadas del uso de esta red. También coincido en cierto modo en que el uso de esta red en concreto puede resultar demasiado invasiva en lo personal, aunque no estaría en contra del uso de otras redes similares utilizadas específicamente para este tipo de actividades.
           
         El segundo método propuesto por Aida, fue expuesto en el artículo Teaching writing though negative examples y basado en el método Do it wrong! Este método consiste en escribir literalmente mal a propósito rompiendo las reglas seguido de un intercambio de las oraciones o redacciones entre los alumnos para poner los errores en común y discutirlos.  Este fue un método que me resultó especialmente curioso, es decir, el hecho de escribir mal a propósito para corregirlo posteriormente me parece totalmente innovador. Aun que como vimos en clase, algunas de nosotras ya tuvimos la oportunidad de experimentar un método parecido que consistía en extraer errores de exámenes y redacciones de forma anónima y ponerlos en común para debatirlos.  En cambio, el método propuesto por nuestra compañera Aida, me pareció un método que aun que diferente y rompedor puede resultar hasta cierto punto forzado a la hora de ponerlo en práctica, pues en comparación con este otro método en que los errores son reales, los del método Do it wrong! no se cometen de forma espontánea, por lo que se corre el riesgo de que pierdan credibilidad. De todas formas, creo que una variante de este tipo de ejercicio, tal como el que he mencionado previamente, puede ser perfectamente aplicable y útil en el contexto aula.
         
         El último método propuesto por Cristina,  se centra principalmente en el feedback para la escritura. De entre los distintos tipos de feedback que expuso nuestra compañera tenemos el feedback directivo, directamente dirigido a señalar los errores, frente al feedback facilitativo que “aconseja” más que juzga sobre los errores; también el feedback positivo dirigido a resaltar también lo bueno frente al negativo, centrado únicamente en señalar lo malo, así como el feedback general frente al específico.  Así pues, dependiendo del tipo de ejercicio o del contexto se nos ofrece la posibilidad de utilizar cualquiera de estos tipos teniendo en cuenta que el uso abusivo de cualquiera de ellos puede resultar igualmente peligroso, por lo que es necesario combinarlos o seleccionarlos según lo que sea más adecuado en cada momento.
        
         Para concluir diría que coincido en gran medida con lo que expusimos en clase sobre el hecho de que el actual método del writing tal como se emplea actualmente y basado principalmente en la escritura como producto no está produciendo los resultados adecuados, por lo que será necesario un cambio por nuestra parte. De este modo, se nos ofreció tres posibles alternativas, las dos primeras directamente relacionadas con la escritura como proceso y centradas en la escritura colaborativa y la última sobre feedback que puede ser empleada en ambas escrituras como proceso o como producto pero que en todo caso, también ofrece varias alternativas para la corrección que difieren del tradicional sistema de escritura como producto.  Para mi futura práctica en el futuro podría decir que me resultó curioso el primer método y que no descartaría la posibilidad de al menos probar a ponerlo en práctica para ver qué resultados puede ofrecer siempre teniendo en cuenta el grupo y el tipo de actividad; una versión del segundo también me parece que podría llevarse perfectamente a la práctica y en cuanto al tercero, me gustó poder descubrir otros tipos de feedback y cómo usarlos porque seguramente los pondré en práctica.
          
          Y con esto me despido para poder centrarme más concretamente en la enseñanza de la comprensión oral o listening en la próxima entrada.
         
         ¡Hasta pronto!











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