miércoles, 11 de febrero de 2015

La enseñanza de la expresión oral

           ¡Hola a tod@s de nuevo!

          En esta entrada retomaré el tema sobre la expresión oral, siguiendo con la enseñanza de las destrezas que fuimos viendo a lo largo de las primeras clases.


        En primer lugar, comenzamos con un ejercicio que nos hizo reflexionar sobre el aspecto más básico que caracteriza la interacción oral, es decir, la confrontación de ideas,  seguido de una  lluvia de ideas sobre actividades orales que se pueden llevar a cabo en clase y que nosotras mismas recordábamos de nuestra experiencia. También trabajamos brevemente algunas subdestrezas de la expresión oral como los cambios de turno, pedido de aclaración, marca de transición, feedback, reparación  o la diferencia entre práctica controlada y semicontrolada. Tras este primer acercamiento, recapacitamos sobre las dificultades que tienen los alumnos para expresarse en una L2, como pueden ser un conocimiento insuficiente del sistema lingüístico, falta de fluidez o una confianza excesiva en las estrategias discursivas que pueden llevar a la fosilización. Así pues, abordamos tres fases del aprendizaje o estrategias destinadas a activar el conocimiento de cara a la expresión oral de las que, al igual que nuestros alumnos,  debemos de ser conscientes. Por lo tanto, estas son la toma de conciencia, la apropiación y la automatización (terminología que puede variar dependiendo de la corriente ideológica)


        La primera de ellas nos la expuso Cristina, es decir, la toma de conciencia. En su artículo “Awareness-raising activities”, se nos habla de la importancia de la concienciación, de modo que los alumnos aprendan a detectar las lagunas que poseen. Para ello, se nos muestran distintas actividades como el uso de grabaciones y transcripciones, las escuchas en directo o ejercicios centrados en elementos concretos del texto. Durante la exposición también se abrió el debate acerca del dilema entre diálogos reales o manipulados o cuales pueden resultar mejor. En mi opinión, coincido con lo dicho durante la exposición, pues creo que ambos son igualmente necesarios ya que los textos reales siempre ofrecen una visión más cercana a la realidad, mientras que los manipulados ofrecen la ventaja de ser más adaptables a las circunstancias.

       Seguidamente, continuamos con Alicia que nos expuso la siguiente fase en el aprendizaje relacionada con la apropiación en su artículo “Apropriation activities”. En él, se nos muestran diferentes actividades enfocadas a esta fase. Así pues, se trata de actividades que proporcionan un marco de apoyo a los alumnos en el que pueden practicar el control con la finalidad de fomentar la independencia en el alumno reduciendo poco a poco esa ayuda o apoyo.  

        Por último, en la siguiente clase Laura nos expuso la última fase del aprendizaje referente a la autonomía, la cual se trata  en profundidad en el artículo “Towards Autonomy”. Este articulo nos muestra también diferentes propuestas que pretenden potenciar esta autonomía en el alumno, o lo que es lo mismo, que los alumnos sean capaces de comunicarse por sí solos y sin recurrir a ayuda. También se le da especial importancia en este artículo al feedback de la producción oral, aconsejando una corrección que en ningún momento quite el control al hablante o que evite la fluidez de la conversación. Así que de nuevo se abrió el debate al momento en que se deben de hacer las correcciones orales, es decir, durante la producción oral o después de ella. Puesto que este siempre fue un tema que atrajo mi atención y viendo que hay posturas variadas en torno a este aspecto, personalmente concluí que siempre depende de la persona el decidir si prefiere una corrección a posteriori o durante la misma producción oral, pues el factor de personalidad de cada uno también juega en este caso un papel importante.

        En conclusión, considero que habiendo visto las diferentes fases del aprendizaje de la producción oral y la variedad de actividades que existen en cada una, el speaking ofrece muchas más facilidades para llevarlo a cabo con éxito en las aulas en comparación con las destrezas vistas anteriormente como el listening o el writing. También destaco al igual que hicieron mis compañeras en clase, el descuido del speaking en lo que se refiere a nuestras clases de inglés en el instituto, como otra destreza que de la misma forma que el listening o el writing se dejaba en un segundo plano o no se exploraba tanto sus posibilidades. Resulta por lo tanto de ayuda ser consciente de estas diferentes propuestas para el speaking así como de las fases en que se incluyen para orientarnos en qué momento es aconsejable utilizar cada una de ellas. Del mismo modo, también resulta interesante ser consciente de estas fases en cuanto al feedback, pues como he comentado previamente, aun que considero que la última decisión acerca de cómo se le debe dar un feedback al hablante la debe de tener el propio hablante, también resulta de ayuda para el profesor tener en ciertas situaciones una estimación de la fase en la que se puede encontrar el alumno para saber qué tipo de corrección le puede ir mejor, es decir, comenzando con una corrección más dirigida en las primeras fases del aprendizaje e ir retirándola a medida que el hablante se acerque más a la fase de autonomía.

      Me despido por lo tanto hasta la próxima entrada, en la que trataré el siguiente tema acerca del trabajo por proyectos.


       See you!


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